En este preciso momento una
amiga me muestra cómo puede lamerse el codo en la extremidad de su antebrazo, y
otra hace alarde de su habilidad-don celestial de aplaudir con los pies, SÍ
LEÍSTE BIEN, lamerse el codo y aplaudir
con los pies. ¿No es una de las cosas más geniales que alguien puede hacer
para desafiar la limitación física del ser humano y hasta cierto punto las
leyes de Kepler de la relatividad especial? Pero bueno, Alonso sigue
insistiendo en que debería acabar el blog y no distraerme, pero yo pienso que
la cuestión es primero empezarlo, y mi situación es que es difícil concentrarme
en hacer un tipo de reflexión como esta si se me induce de manera muy
subconsciente al baile latino, a hacer percusión con mi cuerpo, mesas y todo objeto
en un radio de metro y medio a mi redonda. Pero como sea, hasta ahora mi
experiencia en Integrando a México 2014 ha sido muy enriquecedora, sin
comparación. Tengo aún muy buenas expectativas.
Han pasado dos horas y media
entre este enunciado y el último punto, Alonso y Pato acaban de negociarme la
realización del blog a tiempo y mi desayuno de mañana, y hasta cierto punto
entiendo su postura y propuesta desquiciada puesto que ya es muy, muy tarde. Lo
cual me lleva a la conclusión de que mis prioridades son las siguientes:
personas divirtiéndome, música, baile, bichos disecados, tazas de agua, visitas
furtivas al baño y blogs. Pero en fin, creo que ya es hora de comenzar
meramente el blog.
¡Efrén, roncas como
pervertido!- fue lo primero que escuché al despertarme, y la verdad es que el
día anterior me había acostado con un poco de flujo nasal-eufemismo de moco
abundante- y sí, efectivamente mi respiración no me ayudaba en nada en no
parecer un acosador sexual que espera escondido a su víctima desde las sombras
y hace respiraciones entrecortadas e intermitentes. Lo siguiente que escuché
fue el grito de Pato avisando que las actividades matutinas empezaban en cinco
minutos. Y entre que abría los ojos y entendía las palabras consecutivas al
discurso moral de Pato, así como que eran solo 300 segundos lo que restaban
para estar en el patio, ya me encontraba atravesando la casa, temblando de hipotermia,
para llegar a jugar en las actividades matutinas.
Los juegos y el desayuno se llevaron acabo de
la manera habitual, -¡Bate, bate , bate!, ¡Buen día doña Tomy, huele muy rico!,
-¡Khanek túmbate con una tortilla!, -
No manches Efrén, ¡9 hotcakes! Lo interesante del día de hoy fue que tuvimos
nuestra segunda visita a San Miguel Allende para hacer los Talleres que tanto
llevábamos planeando ¡Uff! Los viajes en el camión son de lo más loco. -¡Por un
beso de la flaca daría lo que fuera! ¡Por qué se fue, por qué murió, porque
Dios se la llevó! Ja, ja ,ja hermoso, simplemente hermoso. Una vez en la
escuela nos dividimos en equipos y empezamos las actividades del Taller de
Agencia de Paz con los niños. Las cuatro horas que pasamos en el taller se
fueron de volada, fue una experiencia muy grata y enriquecedora, porque la
interacción con los niños despierta en ti la consciencia de la problemática en
sus vidas y el país. Al terminar a la una y media las actividades en el taller,
comimos ahí mismo en la escuela gracias a la salvadora y redentora, la señora
Tomy a domicilio. ¡Estuvo riquísimo! Aunque esta vez solo comí tres platos
porque no tenía mucha hambre. ¡Ufff y el Taller de Creatividad pa’qué te cuento!
¡PUM! ¡PAZ! ¡TOK! ¡ZAZ! Mi elección fue el taller de Música con Louise y entre
otras cosas hicimos percusión con nuestro cuerpo. (Por cierto, un camarada me
comenta en este momento que les haga comercial a varios amigos que debido a
injerencias del cambio climático, desveladas u otra razón misteriosa y
enigmática se han enfermado desafortunadamente) ¡Gooool! ¡Pásaaalaaa! ¡NO ERA
PENAL! Fue lo que se gritaba en la hora libre que tuvimos en la escuela antes
de pasar a la actividad vespertina de la simulación del comercio a nivel
mundial, donde cada equipo representaba a un país del mundo. No describiré la
actividad, pero sólo diré que fue motivo de una muy profunda reflexión. Regresando al Rancho Las
Sabinas, fuimos al círculo de reflexión con Saúl y Lucien a desahogar las penas
y deshacer los pesares con estos psicólogos profesionales a quien aprecio
mucho. En fin, tuvimos la cena, me atasqué como si no hubiera mañana y justo
después de eso Alonso y Mateo me avisaron que me tocaba el blog, y heme aquí,
dos días después terminando este hermoso y maravilloso texto que rompe las
barreas de tiempo y espacio, y del cual estoy seguro que quedará para la
posteridad con el fin de que las futuras generaciones lean lo que la quinta
generación de Integrando a México 2014 ha dejado como legado. Saludos gente del
futuro, siempre un placer.
Efrén (Mexicali, Baja California)
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