viernes, 18 de julio de 2014

Día 11 (17 de julio)

Bueno, mi día comenzó así:

Me levante muy feliz ya que hoy fue un gran día para mi, porque era mi segundo día de impartir talleres de servicio comunitario, una hora después de haberme levantado tomamos el camión que nos llevo al centro de San Miguel Allende donde pude llevar a cabo el curso.

Después, empezamos una dinámica, ésta trataba de hacer reír a las personas de un de repente un niño se llama Marcelo empezó a llorar, Aitana lo llevo afuera como siempre muy buena persona y yo me quede explicando pero sentía esa sensación de querer ayudarlo.

En mi vida nunca me ha gustado ver a alguien llorando me da una nostalgia como preocupación por ver ha esas personitas tan lindas verlas llorando.
Entró Aitana y ya lo había calmado un poco me pidió un favor que si le podía ayudar a pedir unas mesas para poner en el patio de la biblioteca por que no quería entrar al salón, yo salí con Marcelo, y llorando mucho por qué se sentía incomodo en el salón  entonces platique mucho con el le pregunte que le pasaba el me contesto: Que se sentía muy incomodo el estar dentro del salón.

El señor de la biblioteca muy amable puso la mesa en el patio y seguí platicando con el en una banca fuera del salón, después de un rato nos pasamos a la mesa, después platicamos. Marcelo me dijo que tenia problemas familiares que necesitaba más atención, yo me sentí tan feliz a la vez porque Marcelo me tuvo la confianza de contarme uno de esos problemas, siento que tiene muchos que esconde atrás, pero me da mucho gusto no se cómo pude hacerle para poderlo hacer reír, me da mucha felicidad por que a pesar de todo sonrió.

Hicimos unos jueguitos con las manos nos divertimos un poquito y en momento me dijo Nathalia quiero hacer las actividades que están haciendo adentro me dijo que le sacara los materiales del salón, fui por los colores y los tome después llegue con Marcelo y hicimos la actividad  reflexionamos regrese al salón platique con Braulio, Frida, Susana Y Aitana para poder hacer la dinámica en el patio para poder incluirlo salimos, se hicieron unos sketch  y empezó a sonreír.

Me sentí tan feliz hasta también me dijo que quería regresar al salón se me hizo algo grandioso porque a pesar de que no quería entrar, entró. Hizo las dinámicas con una sonrisa me dio felicidad esos niños me han dejado tato a pesar de que sea mi segundo días reconozco el trabajo de los facilitadores de que notan si traemos algún problema es mi primera vez que reparto un curso como este me encanta y aquí con esta experiencia reafirmo mucho mis ganas de ayudar y apoyar a todas las personas a pesar de todo.

Yo observo que todos estamos viviendo esta experiencia y nosotros notamos que ellos, a pesar de que estén chiquitos tienen problemas, yo pienso que están muy pequeños para tener esos problemas tanto los de Integrando a México como esos niños yo sé que es muy difícil  tratar esos problemas pero siempre estar apoyando esas personas que más lo necesitan porque siempre te lo agradecerán, tu apoyo es muy necesario para esa persona tan especial ahora siento un nudo en la garganta porque tuve empatía con esa persona siento que el es muy soñador y logrará esas cosas que sus papas no pudieron, tiene el sueño de se chef y cambiar muchas cosas de México, me recuerda mucho a mí porque yo también tengo ganas de cambiar a mi México.


Me siento muy afortunada de formar parte de integrando a México ha sido mi mejor experiencia en toda mi vida, he visto muchas cosas que no me había puesto a pensar, gracias a esto pude aprender y vivir estas experiencias que hoy pasé. Sin este curso creo que no me hubiera dado cuenta de que personas tan pequeñas tienen ese tipo de problemas, que en una dinámica en mi taller todos comentaron que alguna vez en su vida sufrieron y se violentaron contra alguna persona. También tuve la fortuna de entender a mis hermanos, las primeras personas con las que pude tener confianza tan rápidamente, muchas gracias.

Nathalia (Jiquilpan, Michoacán)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario