En Integrando a México, todos los
días surgen mil cosas que contar, todas ellas sensacionales y muy, muy
especiales. Por lo que ponerles un adjetivo que les siente bien, resulta un
poco difícil.
El día de hoy, como único taller,
tuvimos el de Participación ciudadana. El primer tema fue Actividades y herramientas de participación ciudadana. Aquí vimos
algunos tipos de protesta: la resistencia cívica, el boicot y las peticiones. De todos éstos,
ejemplificamos cada uno con algún suceso histórico o reciente de cada tipo de
participación ciudadana, tanto a nivel local, como global. Sinceramente, a mí
me encantan las discusiones en grupo, me encanta escuchar los distintos puntos
de vista de mis compañeros, y cómo al opinar complementamos nuestras ideas. De
los puntos que discutimos y que puedo
destacar, es que en cualquier tipo de manifestación pública, los participantes
deben estar informados sobre el propósito de dicha manifestación y no perderlo
de vista; reflexionamos acerca del impacto de la visibilidad pública y la
manera en la que los medios de comunicación se involucran en estas formas de
participación ciudadana, el uso del boicot,
relacionado con el consumismo, entre otros. Creemos que es importante que
cualquier individuo al llevar a cabo alguno de estos tipos de participación
ciudadana, esté convencido de cuál es la causa por la que está luchando, y sea
congruente y constante con ella. Por otra parte, revisamos también el tema de
Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y discutimos sobre su impacto social,
ventajas, desventajas, etcétera.
Antes del taller, desayunamos un
poco de fruta, jugo de naranja y sincronizadas (no saben, pero una de mis
comidas favoritas son las sincronizadas, así que desayuné doble, por supuesto).
Posteriormente nos dirigimos a la
escuela secundaria, donde realizamos el resto de las actividades del día. La primera
de ellas consistía en lo siguiente: hacíamos “bate, bate” para mezclarnos y
cuando el facilitador decía “casa” todos tenían que encontrar una pareja y unir
sus manos, cada casa debía tener un habitante, que se situaba entre los dos que
formaban la casa. Al decir “habitante”, únicamente estas personas buscaban otra
casa. Pero cuando el facilitador decía “¡TERREMOTO!” nosotros -con pánico
divertido y gritos-, buscábamos otra pareja para formar nuestras casitas, o una
casita dónde vivir. Al concluir esta actividad, algunos compañeros terminaron
haciendo de sus casas unas mansiones, y divertidas pachangotas.
Como todos los días: el desayuno,
la comida y la cena, estuvieron deliciosos. Y no: esta vez no hubo frijoles. También
hoy, en actividades vespertinas, fue mi primera experiencia jugando freezbe, y siendo
yo una completa novata, me divertí muchísimo y creo que no lo hice tan mal.
Me tomaré la libertad de ocupar este
espacio para agradecer a las personas involucradas en este proyecto; a los
participantes, que se animan a vivir esta increíble experiencia, y a ser
agentes de cambio para el país. Y muy especialmente al equipo de trabajo, significa
muchísimo que pongan de su tiempo y dedicación para que este proyecto de
realice. ¡Gracias!
No importa cómo: ¡Sé un agente de
cambio!
Frida (Toluca, Estado
de México)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario